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Visión


Vemos una iglesia predominante.

Proclamando el evangelio con adoración vivificante, dinámica que demuestra pasión por Cristo, con poderosa oración que hace la diferencia en nuestros días y con un compromiso inquebrantable a la Biblia como Palabra de Dios y guía para la vida.

 

Vemos una iglesia que alcanza.

Que defiende el mensaje eterno de Jesucristo de una manera relevante para cada generación. Una iglesia donde tanto jóvenes como personas de edad encuentran un hogar y un lugar valioso al cual pertenecer. Una iglesia que abarca las divisiones étnicas, socioeconómicas y raciales de nuestros días. Somos una iglesia que se parece al cielo.

 

Vemos una iglesia acogedora.

Que acepta a las personas donde sea que se encuentren en el camino de la vida, creyendo en el valor de las personas creadas a la imagen de Dios y que Dios puede hacer un milagro para transformar cualquier vida. Somos una iglesia que dice «bienvenido a casa».

 

Vemos una iglesia sanadora.

Que se abre al poder del Espíritu Santo para sanar el dolor físico, espiritual y emocional; creyendo que Dios es capaz de traer plenitud a cada área de la vida. Somos una iglesia que sana a los heridos.

 

Vemos una iglesia en crecimiento.

Que experimenta un crecimiento saludable continuo de forma numérica, espiritual e influyente. Una iglesia que se acerca a las personas, alcanza a Dios y llega a impactar a la sociedad para el evangelio de Jesús. Somos una iglesia que siempre tiene espacio.

 

Vemos una iglesia que se mantiene firme.

Conocida por lo que está a “favor» en vez de por aquello que está “en contra”. Dispuesta a vivir nuestras creencias en la vida cotidiana y ser luces que brillan intensamente por Cristo en nuestra cultura, como un mensaje de la esperanza y la ayuda que se encuentra en Jesús. Somos una iglesia que permanece fuerte.

 

Vemos una iglesia que da.

Que es generosa con nuestro tiempo, talentos y finanzas para ver a la Gran Comisión cumplida en nuestra ciudad, nuestra nación y alrededor del mundo en el espíritu del Gran Mandamiento. Somos una iglesia de dadores.